domingo, 24 de mayo de 2015


TESTIMONIOS DE LA VIOLENCIA EN AYACUCHO:





Ayacucho fue sin duda la región que mas sufrió los afectos de la crisis 
de la violencia que genero dolorosas secuelas en miles de familiares especialmente las campesinas de 
todas las victimas totales.
Una de las principales labores de la CVR a nivel nacional es el recojo de testimonios de las víctimas o familiares de víctimas 
de los crímenes y violaciones a los derechos humanos que se cometieron en el Perú entre 1980 y el 2000. 
El objetivo es llegar a los 12,000 testimonios y el plazo propuesto 
para realizar este trabajo es el 31 de octubre de 2002, fecha a partir de la cual los testimonios serán recogidos por la defensoría del Pueblo. A un año de la creación de la Comisión, hacemos una revisión a los aspectos técnicos y algunas experiencias puntuales de esta ardua tarea.

Algunos testimonios:

ELIZABETH SALAZAR VEGA

El alma no sobrevive tras Lucunamarcal,  a mitad del rostro de Eufrasia Quichua se rindio ante los recuerdos de 1983. La paralisis de dificultad hablar pero no recordar.
Asi que este es el futuro guerrillero , vidalina salcedo no olvida la sentencia que le lanzo una senderista a su recien nacid. Era 1992 en Parinachocas y con su esposo celebraba la llegada del bebe hasta que los terroristas sacaron a la gente de sus cosas para que vieran un nuevo ajusticiamiento.
Fueron chiquillos que empezaron en Lucanamarca una lucha a favor de los pobresy , bajo esa excusa, robaron ganado y mataban a la primera queja.

Todos sabian que Oligario Curitumay y su familia eran senderistas. Decían que es partido tenían mil ojos, mil oidos y así han hecho calla, pues.Pero cuando Marciano fue muerto por reclamar el robo de sus vacas, nos levantamos.

Oligario fue asesinado y quemado. Y ese solo fue el principio.El 3 de abril de 1983 la mitad del pueblo estaba en la puna, tabajando, hasta que alguien gritó:
¡Vienen los terrucos! Unoa bajaron por sus hijos, otros fueron al cerro Calvario, a defenderse. "Mi esposo era es militar y con la honda se le saco el ojo a un terruco" , recuerda. Solo tenian palos y huaracas, los senderitas machetes, cuchuillos y armas de fuego.

"Nos agarraron. Alos hombres los hecharon al suelo y con machetes y cuchillos les daban en la cabeza, en el cuerpo, como si no fuera gente. Yo gritaba y era peor, disparaban a los que corrían a la iglesia, unas vecinas se lanzaron llorando sobre los cuerpos y han tapado con sus polleras a mi esposo...Si no hubiera sido por un niño que gritó: ¡Ahí vienen los sinchis!, todos moririamos".


CON ESTE VIDEO ENTENDEREMOS MAS EL TEMA: